Los DNS, o Sistema de Nombres de Dominio (Domain Name System), son un sistema de nomenclatura jerárquico y descentralizado que permite traducir nombres de dominio legibles por humanos, como www.ejemplo.com, en direcciones IP numéricas que las máquinas utilizan para comunicarse entre sí en redes basadas en TCP/IP.
Este sistema actúa como una guía telefónica de Internet, facilitando que los usuarios accedan a sitios web y otros recursos en línea sin necesidad de recordar complejas secuencias numéricas.
El DNS es fundamental para el funcionamiento de Internet, ya que convierte los nombres de host en direcciones IP, permitiendo que los navegadores web carguen los recursos deseados.
El proceso se basa en una estructura jerárquica y distribuida que incluye servidores recursivos, servidores de nombres raíz, servidores de dominios de nivel superior (TLD) y servidores autoritativos, que trabajan conjuntamente para resolver las consultas de nombres de dominio.



